Informaci贸n imprescindible sobre la seguridad en Congo

El atentado contra las torres gemelas perpetrado el 11 de septiembre de 2001 echó por la borda una idea de seguridad humana promovida por el PNUD que ponía en el centro a las personas y no a los Estados, que entendía que sólo atendiendo las necesidades y garantizando la dignidad de la gente era posible garantizar seguridad. Luz Piedad Caicedo escribe una reseña sobre el último informe de Femme au Fone respecto a la seguridad de las mujeres en RDCongo.

Femme au Fone (FAF), un sistema de comunicación e información implementado en Kivu Sur, al este de la República Democrática del Congo, recupera en las voces de cientos de personas, en su mayoría mujeres, la idea de que se alcanza la seguridad cuando ya no se ciernen amenazas crónicas “tales como el hambre, enfermedades y represión [además de] perturbaciones repentinas y dañinas en los patrones de la vida cotidiana, ya sea en los hogares, en los empleos o en las comunidades”, como lo planteaba el PNUD en 1994, y que ahora retoma el informe La seguridad de las mujeres en el este del Congo. Femme au Fone, un año en Sur Kivu, que hace FAF presentando el resultado del análisis de los mensajes enviados durante casi todo 2014 (enero a septiembre)(1).

Para las mujeres que hacen uso del sistema FAF las amenazas que atentan contra su seguridad son estar desempleadas o tener un empleo con un salario que no posibilita sostener a la familia, no contar con una pareja solidaria dentro del hogar, el desaseo y la falta de agua. Por supuesto, también todas las formas de violencia y discriminación que no les permiten autonomía económica ni autodeterminación. Para ellas, además, las políticas de seguridad basadas en la militarización y el aumento del pie de fuerza policial son factores de mayor inseguridad. Los retenes militares son identificados como lugares en los que el riesgo de violencia física, sexual, económica (debido a las extorsiones) aumenta.

Un sistema para las mujeres

El sistema FAF tuvo sus inicios a finales de 2013 (noviembre) y tiene como sede Radio Maendeleo, la emisora más popular de Sur Kivu, localizada en su capital Bukavu. FAF, como lo expone el informe, “recoge y difunde información sobre Seguridad, Paz, Protección, Prevención y Participación (pilares de la Resolución de Naciones Unidas 1325) de las mujeres rurales y urbanas de Sur Kivu”.

El análisis de los SMS que llegan posibilita identificar los temas en torno a los cuales hay que sensibilizar a la población. FAF además de recoger información sobre la inseguridad que viven las mujeres emite programas de radio a partir de los cuales aborda las situaciones que fueron informadas como amenazas contra su seguridad. La justicia popular aplicada a mujeres acusadas de brujería; el abandono escolar de las chicas; los peligros que enfrentan las vendedoras en los caminos y los mercados; la salud materna; las barreras militares y policiales; el matrimonio precoz; la violación de niñas; o los problemas de agua han sido algunas de las temáticas objeto de preocupación por parte de las mujeres-emisoras de SMS y tratadas en las emisiones radiales.

Las posibilidades que ofrece este sistema para apuntalar el espíritu de la Resolución 1325 son enormes. Esta resolución, la primera de otras emitidas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que buscan comprometer a los Estados para que hagan todo lo que está a su alcance para garantizar que las mujeres sean tomadas en cuenta en todos los procesos de construcción de paz y resolución de conflictos, sean atendidas de acuerdo con sus particularidades y se les garantice protección y seguridad, ha producido muy pocos resultados en los ya casi 15 años de implementación. La falta de información sistemática levantada en terreno hace muy difícil el seguimiento a los planes de acción bajo los que se ha dado en implementar la resolución (cuando existen). FAF es una fuente de información magnífica que demuestra poder suplir estos vacíos.

Riesgos con variantes

Por otra parte, el sistema FAF posibilita identificar los factores de riesgo más comunes enfrentados por las mujeres, regionalizarlos y particularizarlos. Es así como los datos recolectados a través de los SMS emitidos en los primeros nueve meses de 2004 han posibilitado advertir que los riesgos contra las mujeres tienen variantes. En efecto, como lo registra el informe en “Fizi, predominan los incidentes que hablan de barreras militares, presencia de grupos armados y personas desplazadas por los conflictos. En Shabunda, matrimonio precoz y presencia de grupos armados. En Kalehe, acusaciones de brujería. En Mwenga, matrimonio precoz o infantil, pésimo estado de las carreteras y escaso número de matrimonios civiles”.

Los SMS refuerzan lo que desde el feminismo se ha planteado: la violencia contra las mujeres es el riesgo que más las afecta; se ejerce contra ellas independientemente de su ciclo vital, en todos los contextos (de guerra o de paz) y en todos los ámbitos (los públicos y los privados). A pesar de reiterar en lo que ya se sabe, las particularidades saltan a la vista en la caracterización territorial antes mencionada. Son esos conocimientos específicos los que resultan decisivos para aterrizar los postulados generales de prevención de la violencia a los contextos específicos.

Vale la pena retomar, para cerrar, los lugares que fueron identificados como los más peligrosos después de analizar los SMS: a. El Campo, la parcela donde se cultiva; b. Los puntos y fuentes de recogida de agua; c. La casa; d. El mercado; e. La escuela”. Todos estos lugares son vitales para la economía familiar y personal. No poder cultivar, no poder recoger agua, no poder ir al mercado no poder ir a la escuela por temor a ser violentada confina a las mujeres al ámbito del hogar donde tampoco está protegida. Con razón una mujer de las entrevistadas por el equipo de FAF dijo que una forma de tener seguridad es “Que las mujeres perdamos nuestro miedo y cojamos el destino en nuestras manos”. Por supuesto, no basta con la determinación personal, son muchos los cambios que deben llevarse a cabo. Ellas proponen cambios cotidianos y prácticos (como tener iluminación o baños adecuados); en la conducta (recurrir al diálogo) y cambios estructurales (suprimir las costumbres discriminatorias que provocan violencia sobre las mujeres).

FAF tiene entre sus manos un recurso que permite, tal y como se lo propuso, recoger los problemas de las mujeres, sus preocupaciones y las soluciones que proponen “rescatando sus propias palabras e historias”.

(1) Se trata del informe La seguridad de las mujeres en el este del Congo. Femme au Fone, un año en Sur Kivu elaborado en enero de 2015 por el equipo de Femme au Fone: Yvette Mushigo, Esther Tutekemene, Judith Cuma y Tatiana Miralles. Coordinación: Bob van der Winden (Medio Foundation) y Blanca Diego Vicente (WorldCom Foundation-LolaMora Producciones).

Por Luz Piedad Caicedo, investigadora de la Corporación Humanas Colombia.

 

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