Mujeres en Ruanda, vÃctimas de crÃmenes sexuales durante el genocidio de 1994
Viven con las consecuencias: heridas, traumas, enfermedades transmitidas sexualmente e hijos nacidos de las violaciones. Pero no pierden la sonrisa.
Se reúnen semanalmente, en el seno de la organización SEVOTA, coordinadas por Godelive Mukasarasi. Hablan, cantan y se ayudan.
Françoise: "La justicia es necesaria para vivir pacÃficamente. Necesitamos ayuda para sacar adelante a nuestros hijos, nacidos del genocidio"
Annonciata: "Las mujeres nos reunimos para combatir el aislamiento y ayudarnos. Porque decidimos vivir y reconstruir nuestras vidas. Hablar, reÃr, cantar y bailar pese al sufrimiento. Y seguir exigiendo justicia"
Christine:"Mis heridas siguen abiertas. Pero también mis ganas de luchar contra esta violencia. Debemos ayudarnos todas en este sufrimiento y seguir pidiendo justicia para nosotras"
Los cantos y el baile forman parte de las reuniones.
"La música libera y te da alas", cantan las mujeres de SEVOTA.
Godelive Mukasarasi: "Bailamos y volamos, hablamos y reÃmos. Pero también luchamos por ehredar las tierras de nuestros maridos muertos, dar trabajo en ellas a nuestras compañeras viudas, acompañarnos a los tribunales y juntas somos fuertes"