Kivu Norte. LolaMora ProduccionesEl Ejército congoleño sigue violando mujeres -de cualquier edad- cuando entra en las comunidades a saquear y robar o a buscar al "enemigo"; pero según los testimonios y reportes, no mutila a sus vÃctimas. Todo apunta a que este nuevo Ejército no comete actos de violencia sexual de forma masiva porque no son parte de una estrategia de guerra.
Según esta diferencia, expresada por las propias mujeres de la región, poner fin a la violencia sexual en los Kivus puede significar empezar a trabajar con enfoques diferentes según quién sea el autor del crimen y la gravedad y motivación del mismo. Uno de estos focos podrÃa ser buscar la profesionalización de las FARDC, y dentro de este, podrÃa ayudar la producción de campañas informativas y educativas dirigidas a los soldados o la creación de una plataforma radial para el diálogo entre militares y población civil.
¿Qué pasarÃa si los soldados del Ejército congoleño cobraran una paga adecuada y vivieran en cuarteles con condiciones de vida aceptables? ¿Si el Ejército congoleño estuviera más estructurado, con un sistema propio de formación, de subsidios o de jubilación? Quizás se sintieran parte de una institución respetada y reconocida. ¿TendrÃan entonces necesidad los coroneles de rebelarse y de llevarse a sus hombres a la selva para cometer crÃmenes y obligar de esta forma a los medios de comunicación a hablar de ellos, para que las autoridades de Kinshasa presten atención al problema y ofrezcan una solución?